Ir al contenido principal

Ese viaje especial


Otro motivo para no deprimirse es planificar un viaje. Es muy emocionante. Hacer las maletas es tan fascinante. Uno quisiera llevarse todo, aunque sea solo una semana de vacaciones. 

Desde la llegada al aeropuerto hasta que te sientas en el avión no se tiene tiempo para pensar. Ya en el avión a rezar para que Dios nos proteja. Todo es un corre y corre hasta que al fín llegas y puedes respirar con tranquilidad. Ahora a disfrutar del hotel, así que lo primero que uno hace es tirar las maletas y tumbarse en la cama  y respirar profundo para comenzar a disfrutar de todas las bellezas que nos ofrece esa ciudad que elegimos. 


Mi sueño de toda la vida era ir a New York y hasta tuve un sueño donde veía la Estatua de la Libertad. Un día se hizo realidad y no solo eso tambien tuve la oportunidad de visitar las Cataratas del Niágara a Cánada. Fué un viaje inolvidable para mí. Tambien en ese viaje pude compartir con tres personas muy queridas que para esa fecha residian en E. U. y nos acompañaron en ese viaje.  


Nunca dejes de soñar porque cuando menos lo esperes  el universo cumplirá tu deseo.  La vida es un sueño que solo tú construyes y pones cada eslabón hasta que formas ese mundo interno que solo a tí te pertenece.  No permitas que nadie, nadie te robe tus sueños.

El año pasado tuve la oportunidad de volver a la ciudad de Orlando.  Ahí vive uno de los  tesoros más grandes de mi vida.  Fueron pocos días pero fué grandioso estar allí porque estaba pasando por un momento difícil en mi vida. Ese viaje me permitió  dejar salir la tristeza y convertirla en una alegría que me llenó el alma y el espíritu. Dejar expresar los sentimientos te convierte en un ser libre. Reunirme con esa personita que es mi luz fué lo más maravilloso de ese viaje. 















Momentos inolvidables que llenaron de amor y alegría mi espíritu, se convirtió en mi mejor regalo. Visité varios lugares y compartí con personas que amo mucho. También pude saludar a  viejos amigos.    

Como siempre fuí de compras, pero lo único que compré fué una gorra para protegerme del sol, que por cierto estaba en especial y era de marca. Siempre tengo suerte con las ventas especiales y no dejo pasar la oportunidad. Es bueno traer un recuerdito.

Llego el día de regresar a casa, pero ahora había dejado atrás la tristeza. Esta vez mi maleta estaba repleta de los más bellos recuerdos que había vivido y compartido. Amigas, no lo piensen mucho y hagan hasta lo imposible por realizar ese viaje  soñado.  Verás lo mucho que vas a disfrutar. 

También el viajar nos permite valorar la tierra en que vivimos. Bendigan cada día lo que Dios les permita vivir. Les deseo mucha suerte en sus próximas vacaciones. 

Dedicado a mi querido nieto.  Te amo.

Comentarios